martes, 15 de septiembre de 2009

Hoy le lloré a Bradbury


Érase una vez un hombre-niño, como le gustaba llamarse, un americano de Illinois al que se le apareció un ángel de cincuenta teclas, con rollos de tinta y de cuerpo metálico. Nació de ellos un afecto sin condición, como solo puede haberlo entre dos personas que se miran a los ojos y se entienden, y se aman. Desde entonces se profesaron la hermandad de dos gemelos, pues lo que manaba de los dedos de uno se reflejaba en el rostro del otro. Él manoseaba sus intestinos y ella pegaba mordiscos al papel en blanco, él accionaba resortes, desplazaba herrumbre de su bajo vientre, la alimentaba de folios y la amamantaba con tinta y ella le devolvía el afecto con sonoros y repetidos besos. Él la preñaba de ideas fascinantes y de imaginación sin límite, ella le devolvía el gesto pariendo cuentos enteros. El resultado; miles de cabezas fascinadas y ojos incrédulos que leen historias como si fuesen verdades universales, y es posible que lo sean.

Hoy le lloré a Bradbury. A él, a sus crónicas y a sus grados Fahrenheit. Hoy lloré por sus arañas inteligentes, por sus dinosaurios, por su hombre ilustrado, sus fantasmas de lo nuevo, su vino del estío, sus leones hambrientos del África en la habitación de los niños. Hoy lloré por el simple mortal, por su esfuerzo y por su sincera humildad y cuanto le costaba creer que le dijeran que era bueno. Se que habrá de morirse, cuando lo haga me resignaré al silencio de sus letras. A él, que escribió acerca de sus autores preferidos, le escribo hoy para devolverle ese favor a la literatura, para que no se le recuerde solo en ese día, para ayudar a que sus cuentos pertenezcan a la inmortalidad. Hoy le lloré a él y a su máquina de escribir.

2 comentarios:

Favole dijo...

Eres como un guante, escribes de todo y encima lo haces con soltura...
Como te dije, estamos ya con el nº 1 de Alerta Pingüina. Cuando salga, ten por seguro que te avisaré ;)

¡Un beso!

M.

Darka Treake dijo...

Gracas a esta entrada he conocido a Ray Bradbury, y ya tengo ganas de leerle!!

He entendido esta entrada mejor cuando me la has explicado. Esos momentos son únicos...

El macarrón tiene razón, escribes con soltura sobre lo que te propongas.
Sorprendes, vales mucho, Iskandar. Así que no pares.


Un abrazo!!!
Qué pena no habernos despedido en persona.
Pero en nada vuelvo y nos hacemos unas murphys!!
Darka.


PS: También me has dejado con ganas de pillarme las Puertas Anubis!! a lo mejor me hago con él en África!!