martes, 10 de noviembre de 2009

La zona oscura del palacio

- ¿Dónde se las puede encontrar?
- Ellas viven en una mansión igualmente insólita. De sus cimientos fluyen las fuerzas antagónicas que combaten a diario. Desde fuera, los vientos, el céfiro y el bóreas ancestrales, se arremolinan cada uno a un lado del edificio, dando uno las emanaciones primaverales y arrojando el otro los hielos y el frío cortante del invierno.
- Continúa.
- Nada más entrar se te rebela la dualidad del palacio, que está partido en dos por una línea que no se percibe. En el mismo centro hay una cama donde ella se guarece cuando es neutra. Luego, depende del día, que se levante de un costado o de su opuesto.
- No me lo digas, a una parte se encuentra el mundo de Itaresey, donde todo es ensoñación y gratitud, ¿verdad?
- Verdad.
- Pero yo quiero que me hables del otro sitio, ¿qué se encuentra en la otra parte?
- ¿Por qué será que vosotros, necios y otra vez necios, nunca os contentáis? Siempre queréis conocerlo todo, acerca de lo otro.
- Es nuestra condición, ya lo sabes.
- Bien, lo sabrás. La estancia de la diosa macabra la forman unas paredes de ébano de las cuales sobresalen a lo largo y ancho porciones humanas que se agitan, y otras formas irreconocibles. Del techo, que es amasijo de dientes y huesos astillados, gotean incesantes sustancias mucilaginosas y en el suelo queda desprendido lo viscoso y lo sangriento. Y así, todo lo que te circunda es ornamento tétrico y fúnebre. Brazos arrancados de cuajo surgen de las paredes sosteniendo antorchas que iluminan el mayor museo de los horrores; escaleras alfombradas con pieles humanas, columnas que son conglomerado de rostros difuntos, pasadizos donde se hacinan cientos de fetos aún móviles, chimeneas donde se está quemando siempre algo vivo…
- Por dios…
- Tú lo has dicho.
- ¿Qué más?
- Los sirvientes de Yeresati deambulan lánguidos por los pasillos, en una eterna postración, siendo mezcla de rostros cadavéricos y cuerpos consumidos, cumpliendo las órdenes funestas de su ama, olvidando a cada instante sus retinas cuanto de terrorífico han visto, y volviendo a recordar momentos después. Así contribuyen estas almas en pena al mundo de lo lóbrego, paraíso de monstruos y edén de la perversidad.
- ¿Quieres saber más?
- Si.
- Por todas partes, emanando de debajo del suelo, de detrás de las paredes, del interior de las columnas y sobre el techo, una cadencia escalofriante, melodía de voces de niños aullando de dolor, ruido de huesos rompiéndose, murmullos lastimeros, gemidos de agonía, ruido de cuerpos chocando contra el suelo desmembrándose del impacto, sonido de hierros hendiéndose en la carne, uñas partiéndose contra la pared, la música del averno.
- ¿Más?
- Si, si.
- Están también las puertas, innumerables umbrales que llevan a terrores calamitosos. Se habla que cada uno muestra una desgracia, una de esas que hace enloquecer. En esas habitaciones se guarda todo lo tenebroso que pueda ser enseñado al ser humano.
- ¿Y qué más?
- Ya no más.
- Pero, ¿qué hay dentro de las habitaciones?
- Es una estancia prohibida, te lo aseguro.
- Ya, pero quiero saber.
- ¿Entrarías para averiguarlo?
- Eh…sí.
- Así sea hijo de Adán, necio y otra vez necio.

6 comentarios:

Favole dijo...

has reflejado muy bien uno de los mayores traspiés del hombre: las inconsciencia. Aun a sabiendas del peligro y el horror, el hombre acude raudo ante él. A veces, incluso conociéndolo, vuelve a caer una y otra vez en el mismo punto. Falsa confianza, tal vez, de que las cosas pueden ser cambiadas.

En fin, que no me enrollo más.

Me ha gustado mucho. Enhorawonder, pelo-whiskey.

M.

Darka Treake dijo...

Menuda continuación...
Un diálogo con un dios, la curiosidad insensata del ser humano... Así acabamos todos.

me ha encantado, es absolumanete retorcido, pero (y) me ha encantado!

Cómo alguien puede imaginar semejante lugar??
Iskandar, sorprendes.
Ha sido una continuación genial. Una descripción increible.

Qué triste que nos llame más la atención Yeresati que Itaresey?

Una última cosa... Es todo invención tuya??
pensé, en la entrada anterior, que nos hablabas de una diosa indú, o de alguna otra cultura exótica... pero voy viendo que no.
Me equivoco?


Un saludo crack!!
Sigue imaginando horrores!!
Darka.

PS: Aunque nos has maravillado, aun queda por saciar otra curiosidad. No habrá un Adán que quiera conocer la zona luminosa del palacio??

Lyda de Lost dijo...

...Insaciable, y desde luego muy retorcido, como había dicho antes.
Me alegro que lo continúes :)

1 besito

Cristina Puig dijo...

La dualidad del individuo y de las cosas; la estupidez e inconsciencia humana; el bien y el mal...todo ello reflejado a la perfección en un texto breve pero intenso que ha sido aderezado con exquisitas descripciones; un estilo cuidado y un trabajo excelente por lo que se refiere al concepto y desarrollo de la palabra "imaginación y originalidad".
¿Qué más se puede ofrecer al lector?
Sigue así, un abrazo
Cris

Lyda de Lost dijo...

Hola de nuevo!
He mirado lo del video de "dime que yo" y a mi me va bien, prueba a dejarlo cargar un ratito antes ;)

Viste el de Martina y la luna? dejé el enlace!, ese es super bonito!

Iskandar dijo...

Gracias amigos Darka, Favole, Cris y Lydia. Veo que lo que quería transmitir es lo que pensamos todos, porque habéis dado en el clavo con vuestros comentarios.

Darka, si, Yeresati es una diosa inventada. Pero vendría a ubicarse en la Mitología Hindú, por servirme de inspiración algunos de sus dioses.

En cuanto a tu pregunta, de si hay algún Adán que quiera conocer la zona luminosa, tiene mucho de sentido moral. Justamente porque hay personas que se preguntan que habrá al otro lado, creo yo, es porque seguimos considerándonos humanos.

¡Un abrazo!